La producción televisiva de grandes eventos deportivos sigue migrando hacia modelos basados en IP. En ese contexto, la empresa tecnológica LiveU reporta el primer despliegue global a gran escala de su tecnología LiveU IQ (LIQ), impulsada por inteligencia artificial, durante los recientes Juegos Olímpicos de Invierno. La compañía afirma que el sistema permitió aumentar en más de 36% los bitrates promedio de transmisión en comparación con otros métodos de contribución IP utilizados en el evento. Ese incremento facilitó la entrega de video en 4K y HDR de forma consistente en múltiples sedes, incluidas locaciones complejas como estadios con gran densidad de público y escenarios montañosos con conectividad limitada.

Silvia Cozzi | Dreamstime.com
El despliegue representa uno de los experimentos operativos más amplios con inteligencia artificial aplicada a la gestión de conectividad para transmisiones deportivas en vivo. Los resultados también reflejan un cambio más amplio dentro de la industria audiovisual: el reemplazo progresivo de enlaces satelitales o infraestructuras dedicadas por soluciones basadas en redes IP y software.
Producción global con casi mil equipos de transmisión
Durante el evento se utilizaron más de 980 unidades portátiles de transmisión de LiveU. Estas fueron operadas por broadcasters de 37 países.
El despliegue permitió generar más de 15.000 horas de transmisión en vivo. En total se enviaron aproximadamente 134 terabytes de video en directo mediante cerca de 12.000 sesiones de transmisión.
Según los datos de la compañía, alrededor de 60% de esas sesiones se transmitieron utilizando LIQ, el sistema basado en inteligencia artificial que optimiza dinámicamente la conectividad de red.
Las cifras reflejan el creciente uso de tecnología de transmisión móvil basada en bonding IP. Este método combina múltiples conexiones de red —como 4G, 5G, Wi-Fi o Ethernet— para crear un enlace de datos más robusto.
En el caso de LIQ, la diferencia radica en la capacidad de analizar el estado de las redes en tiempo real y anticipar congestiones antes de que afecten la calidad del video.
Cómo funciona la gestión de red con inteligencia artificial

En grandes eventos deportivos, la conectividad suele convertirse en uno de los principales retos técnicos. Miles de dispositivos compiten por acceso a la red en un mismo espacio. A esto se suman cambios en la cobertura celular, fluctuaciones de ancho de banda y condiciones geográficas variables.
En este escenario, el sistema LIQ introduce una capa de gestión basada en inteligencia artificial que analiza continuamente las condiciones de las redes disponibles. El sistema evalúa la congestión potencial y decide de forma automática por dónde enviar los datos de video.
A diferencia del bonding IP tradicional, que se limita a combinar conexiones disponibles, LIQ aplica un modelo predictivo de congestión. El software analiza métricas de red y ajusta dinámicamente las rutas de transmisión para mantener estabilidad.
Este enfoque busca reducir pérdidas de paquetes, cortes de señal o caídas de bitrate que pueden afectar transmisiones en directo.
La capacidad de anticipación se vuelve especialmente relevante en eventos deportivos internacionales, donde la producción televisiva se distribuye entre múltiples sedes y donde cada segundo de transmisión tiene alto valor editorial y comercial.
Cobertura en 4K y HDR en entornos complejos
Uno de los resultados más destacados del despliegue fue el incremento superior al 36% en los bitrates promedio de transmisión.
En términos técnicos, un mayor bitrate permite transportar más información por segundo. Esto se traduce en mejor calidad de imagen, especialmente en resoluciones altas como 4K y en formatos de alto rango dinámico (HDR).
En transmisiones deportivas, donde el movimiento rápido y los cambios de iluminación son constantes, mantener bitrates elevados resulta clave para evitar artefactos de compresión o degradación de imagen.
Según la compañía, la estabilidad lograda durante el evento permitió que los broadcasters confiaran en la contribución IP como flujo de trabajo principal. Esto aplica tanto para la señal destinada a televisión tradicional como para las plataformas digitales que distribuyen contenido en streaming.
Producción remota y flujos de trabajo en la nube
Otro elemento importante del despliegue fue el uso creciente de producción remota. Muchos broadcasters centralizan operaciones en centros de producción ubicados lejos de los estadios.
Las señales capturadas en el terreno se transmiten mediante IP hacia centros de control donde se realiza la edición, mezcla de audio, gráficos y distribución final.
Durante los Juegos de Invierno se utilizaron varias plataformas del ecosistema de LiveU para facilitar este modelo de trabajo. Entre ellas se encuentran LiveU Studio, LiveU Matrix y LiveU Record.
Estas herramientas permiten distribuir señales en la nube, grabar transmisiones y crear flujos de producción colaborativos entre equipos ubicados en diferentes países.
El objetivo de estos sistemas es reducir la cantidad de equipos técnicos y personal que debe desplazarse físicamente a las sedes del evento.
Caso de uso: la cobertura del broadcaster público ORF
Uno de los ejemplos citados por la compañía es el del broadcaster público austriaco ORF.
La emisora desplegó 23 unidades portátiles LU800 durante los Juegos, ubicando equipos de cámara en distintas locaciones del norte de Italia, incluyendo las sedes de Milán y Cortina d’Ampezzo.
En total se utilizaron 17 equipos de cámara para cobertura de entrevistas, salidas al aire y transferencia de imágenes desde cámaras montadas en cascos.
Las transmisiones también incluyeron entrevistas programadas con configuraciones de hasta tres cámaras.
El despliegue fue apoyado por el partner tecnológico ETAS High-Tech Systems GmbH, que proporcionó las unidades y el soporte técnico local.
Christian Zettl, TV Production Manager de ORF, señaló que el sistema permitió mayor flexibilidad operativa durante la cobertura del evento.
“El despliegue de LiveU nos brindó máxima flexibilidad y condiciones óptimas para llevar los Juegos Olímpicos a las salas de nuestros espectadores de la manera más completa posible, al mismo tiempo que contribuía a importantes ahorros en costos de producción”, afirmó.
Un cambio estructural en la industria broadcast
La transición hacia flujos de trabajo basados en IP no es nueva. Sin embargo, el uso de inteligencia artificial para gestionar la conectividad representa un paso adicional en la evolución de la producción televisiva.
Según datos de diversas consultoras del sector broadcast, las cadenas de televisión buscan cada vez más reducir el uso de infraestructura satelital o enlaces dedicados, que suelen implicar mayores costos logísticos.
Las soluciones IP permiten mayor flexibilidad y facilitan la integración con plataformas digitales y sistemas en la nube.
Ophir Zardok, responsable de estrategia deportiva y desarrollo de negocio en LiveU, afirma que el despliegue durante los Juegos de Invierno marca un punto de inflexión para este tipo de tecnologías.
“Fue la primera vez que LIQ se desplegó en un evento deportivo global de esta magnitud. Los resultados validaron nuestra visión de conectividad impulsada por IA, entregando bitrates significativamente más altos mientras manteníamos resiliencia en miles de transmisiones en vivo”, explicó.
Próxima gran prueba: el Mundial de fútbol en las Américas
La evolución de la producción basada en IP también apunta hacia los próximos eventos deportivos internacionales.
En particular, la industria observa con atención el próximo Copa Mundial de la FIFA 2026, que se realizará en Estados Unidos, Canadá y México.
La magnitud geográfica del torneo plantea retos importantes de conectividad y logística para broadcasters internacionales.
Zardok afirma que el interés por este tipo de soluciones sigue creciendo entre los titulares de derechos y operadores técnicos.
“Los broadcasters ya no se preguntan si la IP puede manejar deportes en vivo premium; se preguntan hasta dónde pueden escalarla”, señaló.
El despliegue durante los Juegos de Invierno sugiere que la combinación de redes IP, producción remota y gestión inteligente de conectividad se perfila como uno de los modelos dominantes para la cobertura de grandes eventos deportivos en los próximos años.















