Presentaron consola el pasado E3. Wii U lleva menos de un año en el mercado y algunos estudios ya han abandonado su desarrollo. Mal síntoma. Nintendo se ha replegado. En la feria E3 de Los Ángeles ha preferido prescindir de la conferencia multitudinaria de sus competidores, Sony y Microsoft, e invitar de manera individual para probar su catálogo.
La estrategia para salir a flote con Wii U es una vuelta a los clásicos. A sus personajes. Mario, el fontanero italiano bien entrado en la treintena, tiene que rescatar una princesa, otra vez, pero esta vez se no se llama Daisy, sino Nintendo.
El superhéroe reaparecerá con un título propio, Super Mario 3D World, un juego cooperativo, pensando para jugar en familia o conectado a Internet, con perspectiva similar al 3D Land de su portátil. Se busca así profundizar en la inmersión que llevan tiempo prometiendo. La apuesta más segura será Mario Kart 8, un clásico de carreras cuyo máximo valor es la complicidad y diversión sin complicaciones. El único problema es que habrá que esperar a 2014 para tenerlo en las manos.













