Parrot Zik, los auriculares inalámbricos diseñados por Philippe Starck, exhiben lo último en tecnología: control de ruido activo de alto rendimiento, imagen musical «espacializada», panel táctil, sensor para detectar la cabeza, sensor de conducción ósea, cinco micrófonos y un potente procesador digital de señales.
Funciona con dos micrófonos situados en la parte externa de los auriculares que captan el ruido ambiental. Dos micrófonos adicionales –uno en cada auricular– analizan los ruidos residuales (frecuencias bajas) que podrían alterar el audio. El ruido externo analizado se cancela por ondas acústicas opuestas, lo que crea un ambiente silencioso.














