No todo el mundo tiene la capacidad necesaria para desarrollar sus propias plataformas de Smart TV, como han hecho LG y Samsung, y algunos optan por simplemente aprovechar algunas cosas que ya están en el mercado.
Este es precisamente el caso de Philips, que ha decidido implementar Android en sus próximas Smart TV, dejando de lado las pantallas de dimensiones gigantes, reduciendo su apuesta a las 48 pulgadas como mínimo, y 55 pulgadas como máximo, todos con resolución 4K.
Como ya hemos dicho, será Android el encargado de dar vida a estos nuevos televisores, aunque no sabemos la versión especifica del sistema operativo, ni mucho menos qué tipo de personalización aplicará Philips para hacerlo más manejable en ese formato.
Lo que sí sabemos es que contará con acceso al Google Play Store, además de tener una aplicación especial de Dropbox que permitirá reproducir contenidos por streaming desde la plataforma en la nube.















