Por ahí dicen que al caído, caerle. El viejo refrán nunca ha sido más cierto que para la actual situación de RIM. Ya no es noticia que la compañía canadiense viene de capa caída. Su acción está en niveles históricamente bajos y su participación de mercado es casi inexistente en países líderes como Estados Unidos.
Ahora, el vicepresidente de ventas globales, Patrick Spence, acaba de renunciar. Un comunicado de RIM aclara que Spence “tendrá un puesto ejecutivo en una empresa de otra industria”, según AllThingsD. Mientras tanto, el presidente, Thorsten Heins, asumirá las funciones de ventas.














