Snapchat lo hace de nuevo y nos vuelve a demostrar que no es tan segura como aparenta. Hace casi dos años, cuando se filtraron millones de fotos íntimas, quedó demostrado que la plataforma y la compañía encargada de administrar esta aplicación no eran tan sólidas como aparentaban, y en esta ocasión vuelve a quedar patente esa sensación.

A través de una publicación en su blog oficial la empresa ha confirmado que fueron víctimas de otro «hackeo», pero esta ocasión, por fortuna, o al menos hasta lo que se ha anunciado oficialmente, los datos comprometidos se habrían limitado únicamente a la información de sus empleados, incluyendo sus números de seguridad social, nómina salarial y hasta detalles de movimientos bancarios internos.
La gente de Snapchat jura que los atacantes no lograron ingresar a los servidores de la aplicación, de modo que la información de sus usuarios, en teoría, no se vio vulnerada, pero en todo caso, si así fue, estuvo muy cerca.













