El grupo japonés Toshiba, acosado por las pérdidas de una de sus filiales, ha anunciado su división en cuatro empresas de menor tamaño, una por cada área de negocio en la que están presentes. Aunque la matriz seguirá gestionando las operaciones globales del grupo, sus distintas divisiones ya no convivirán bajo un mismo paraguas corporativo.

A partir de ahora, Toshiba funcionará de forma independiente en las siguientes áreas: infraestructura, energía, dispositivos electrónicos y servicio de información y telecomunicaciones. La decisión se produce a raíz de la quiebra de Westinghouse Electric, una de las filiales de la firma nipona en Estados Unidos.
Esta compañía es la encargada de construir nuevas centrales nucleares en el país norteamericano, proyecto que ha sufrido enormes sobre costos, completamente inasumibles para Toshiba y que pondrían en riesgo a la corporación. Por eso, para poner a salvo sus negocios prósperos, Toshiba ha decidido dividirse. De esta forma corta por lo sano y evita que las pérdidas de Westinghouse contaminen el balance contable de sus divisiones más rentables, como la de dispositivos electrónicos.














