En la historia de los trenes, su evolución ha sido notable. Sin embargo hay algo que no ha cambiado: las vías férreas. Los carriles de hierro fundido son usados en la infraestructura ferroviaria desde 1789, pero ahora eso podría cambiar. Un desarrollo chino llamado RTS tiene la forma de un moderno tranvía, pero con ruedas de goma similares a las de un autobús. Además, no necesita de un chofer ya que funciona automatizado como un tranvía. El «tren sin rieles» es una especie de injerto fantástico del transporte público.
Alimentados por baterías y capaces de alcanzar hasta las 70 kilómetros por hora, un modelo RTS con tres vagones puede alojar 300 pasajeros. CRRC, compañía china de transporte que los fabrica, estima que diseñar y poner en marcha un sistema así cuesta solo 20% comparado con un proyecto similar de metro. Desde el mes pasado, estos vehículos automáticos alargados han estado usando tecnología de sensores para seguir marcas pintadas en las calles de Zhuzhou, China.
Los operadores de los trenes permanecen detrás del volante, pero la idea es que no sean necesarios cuando la ciudad construya una red mayor que la pista de prueba actual, de 3 kilómetros. Una senda exclusiva en un bulevar con mucho tráfico. El alcalde del condado de Miami-Dade, al parecer quedó tan impresionado por el tren sin rieles RTS que estudian implantarlo en Miami, ciudad con enormes desafíos en el sector del transporte.
















