Cuando un vídeo o un página no carga bien por tener una conexión lenta, el ritmo cardiaco se acelera en un 38 por ciento, y seis segundos de retraso en un vídeo ‘streaming’ puede hacer que el nivel de estrés se incrementa en un tercio. Tras una mala experiencia de carga, si el vídeo empieza y se pausa, el nivel de estrés se dispara, como refleja el estudio, publicado con motivo del Mobile World Congress 2016.

Estos datos pueden traducirse en niveles de estrés similares a ver una película de terror sin compañía y a realizar un exámen de matemáticas. Superiores, en todo caso, a estar al borde de un acantilado virtual y, sobre todo, de hacer cola en una tienda.
Origen: Un vídeo que no carga nos produce más estrés que hacer cola en una tienda (ESTUDIO)













