La prótesis i-Limb, trabaja a través de sensores de electrodos dentro de la prótesis. Los sensores se colocan al final del brazo de Lizbeth Uzcategui y responden a las contracciones de sus músculos. Con el tiempo, el proceso se hace más fluído según se ajusta el cuerpo, dijo Matt Klein, director principal del Hanger Clinic en Fort Lauderdale, que sirve a pacientes con prótesis y dispositivos ortopédicos.
Klein describió la prótesis como el modelo “más pequeño, ligero y rápido” en el mercado. Uzcategui es la primera persona en el país a la que se le coloca, agregó.
Originaria de Venezuela, Lizbeth Uzcategui nació sin parte de su brazo derecho y sin varios dedos de su mano izquierda. Con su prótesis anterior sólo podía hacer un movimiento para abrir y cerrar los dedos, como una pinza.
Después de usar la nueva prótesis por cuatro días, Uzcategui demostró la facilidad de uso del delgado antebrazo negro y una mano con dedos de goma que ahora le permiten una movilidad completa en toda su mano.
La prótesis i-Limb también está equipada con tecnología Bluetooth y le permite programar la prótesis para formar diferentes posiciones con 24 tipos de agarre, todos al usar una aplicación en su iPhone. Pero como es el aparato más avanzado en el mercado, el precio es elevado: unos $90,000 con cobertura de seguro, inidicó el director de la clínica.
Origen: Una mano ‘biónica’ para una mujer de Fort Lauderdale | El Nuevo Herald

















