Caracas busca reposicionarse en el mapa tecnológico regional. Esa es una de las principales conclusiones que deja la primera edición de la Venezuela Tech Week, realizada junto al II Congreso Internacional de Emprendedores. Durante cuatro días, la capital venezolana reunió a empresarios, inversionistas y representantes del ecosistema startup en un evento que buscó abrir nuevas oportunidades de financiamiento para proyectos tecnológicos locales. La actividad se celebró del 11 al 14 de mayo en el Centro de Convenciones del Parque Bolívar. Según los organizadores, el encuentro congregó a más de 600 invitados y 200 inversionistas provenientes de 48 países de América Latina, Europa, Asia, África, Norteamérica y el Caribe.

Venezuela Tech Week surge de una alianza entre la startup venezolana Ridery, el Congreso Internacional de Emprendedores y la plataforma Emprender Juntos. El evento además coincide con el quinto aniversario de Ridery, una de las empresas tecnológicas venezolanas que más crecimiento registra en los últimos años. El objetivo principal del encuentro es conectar el ecosistema emprendedor venezolano con fondos de inversión, firmas de Venture Capital y actores internacionales interesados en mercados emergentes. En otras palabras, mostrar que en Venezuela todavía existen oportunidades de negocio para sectores tecnológicos con baja penetración y alta demanda.
“El ecosistema emprendedor venezolano necesita puentes sólidos”, expresó Gerson Gómez, fundador y CEO de Ridery. El ejecutivo aseguró que la Venezuela Tech Week sirvió para acercar emprendedores locales a inversionistas y reguladores, además de mostrar el potencial de las startups nacionales mediante más de 60 stands instalados durante el evento.
Inteligencia Artificial, fintech y logística dominan la agenda
La programación de Venezuela Tech Week se enfocó en sectores que actualmente concentran buena parte de la inversión tecnológica en América Latina. Inteligencia Artificial, fintech, logística, agritech, healthtech y soluciones climáticas aparecen entre las áreas principales de discusión. Durante las jornadas se desarrollaron conferencias magistrales, talleres especializados, ruedas de negocios, speedmeetings y demostraciones de productos tecnológicos. También participaron representantes de fondos internacionales de Venture Capital y Private Equity interesados en evaluar oportunidades dentro del mercado venezolano.
El formato sigue el modelo de las “Tech Week” que ya existen en otros países. La idea consistió en crear espacios de networking intensivo entre startups, inversionistas y corporaciones. Según el portal oficial del evento, la agenda incluyó mentorías uno a uno, Demo Day y reuniones rápidas orientadas a generar alianzas comerciales o captar capital. Parte del discurso de los organizadores gira alrededor de la recuperación parcial de algunos sectores económicos venezolanos y del crecimiento del ecosistema digital local. Distintos medios especializados destacan que áreas como fintech y logística muestran avances debido a la dolarización informal de la economía y a la necesidad de modernizar servicios.
Caracas busca atraer capital extranjero
Uno de los mensajes más repetidos durante el encuentro es la intención de reposicionar a Caracas como un destino atractivo para inversión tecnológica en América Latina. Los organizadores consideran que Venezuela todavía mantiene una baja adopción tecnológica en múltiples industrias, algo que interpretan como una oportunidad para inversionistas de riesgo. Datos citados por medios internacionales indican que la inversión Venture Capital en América Latina superó los US$4.100 millones durante 2025, con un crecimiento importante en etapas tempranas de financiamiento. En ese contexto, Venezuela intenta atraer una pequeña parte de esos capitales hacia startups locales.
El evento también busca aprovechar el interés de inversionistas españoles y latinoamericanos en mercados con menor competencia tecnológica. Publicaciones especializadas señalan que la organización ve potencial en sectores donde todavía existen brechas digitales importantes. Sin embargo, el panorama sigue siendo complejo. Venezuela enfrenta limitaciones estructurales relacionadas con financiamiento, conectividad, estabilidad regulatoria y acceso a capital internacional. Aunque algunos emprendimientos lograron crecer, el ecosistema tecnológico venezolano todavía opera en un entorno económico marcado por incertidumbre.
Ridery y el ecosistema startup venezolano
La participación de Ridery también refleja el intento de algunas startups venezolanas por buscar nuevas fuentes de financiamiento. Hace apenas semanas, la empresa anunció una emisión de papeles comerciales por US$500.000 en la Bolsa de Valores de Caracas. La operación convirtió a Ridery en una de las pocas startups tecnológicas venezolanas que recurrió al mercado bursátil local para obtener recursos.
En paralelo, distintas comunidades tecnológicas venezolanas muestran interés creciente por herramientas de Inteligencia Artificial, automatización y desarrollo de aplicaciones financieras. El ecosistema startup venezolano además intenta ganar mayor visibilidad internacional mediante eventos de networking y espacios de conexión con fondos extranjeros.
La Venezuela Tech Week intenta precisamente capitalizar ese momento. La gran incógnita ahora es si el evento logrará traducirse en inversiones concretas y oportunidades reales de crecimiento para startups venezolanas.
Porque más allá de las ponencias y reuniones de networking, el reto sigue siendo el mismo: convertir el interés internacional en financiamiento sostenible dentro de un entorno económico todavía marcado por volatilidad e incertidumbre.















