El funcionamiento es muy sencillo: la lámpara recoge el audio de gente hablando en su alrededor y, utilizando cualquier red Wi-Fi abierta en su alcance, sube los archivos a la plataforma Mechanical Turk. Allí se ofrece a los usuarios una pequeña suma de dinero por transcribir el audio (vamos, que el proceso no está automatizado aún) y, posteriormente, las frases se publican en @conversnitch para que cualquiera en Twitter pueda escucharlas.
¿Y dónde han probado a utilizar Conversnitch? En el vídeo de presentación, que os dejamos a continuación, vemos cómo lo instalan en un McDonalds sin que nadie del restaurante se entere. También en unas oficinas, en un parque, en una biblioteca, una habitación… al ser como una bombilla, es fácil instalarlo en casi cualquier sitio donde exista una lámpara o un enchufe.
via Cuidado con esa lámpara: podría estar escuchando tu conversación y publicándola en Twitter.
















