La división de telefonía de Samsung experimentó una caída de sus ventas del 7,3%, mientras que el negocio de móviles, responsable de la mitad de la facturación de la multinacional, registró una caída del 6,4% de sus ventas. En el segmento de móviles, la compañía se concentrará en reforzar la competitividad de su «software», así como de su «hardware», servicios y productos «wearables».
«Especificamente, en el segmento premium de ‘smartphones’, Samsung pretende reforzar su liderazgo de mercado y crecer gracias a productos innovadores y diferenciados, mientras que en el mercado masivo se concentrará en aumentar sus ventas y rentabilidad mediante productos competitivos», ha añadido la empresa.
Por tanto, queda claro que el Galaxy S6 Edge tendrá sucesor pero no hay que olvidar que Samsung está buscando otras vías con las que rentabilizar su negocio en el campo de los procesadores.
Hace poco, la firma confirmó que va a empezar a producir en exclusiva el Snapdragon 820 de Qualcomm, el chip que va a marcar un antes y un después en el mercado de los «smartphones» este 2016.
Origen: El colapso en el mercado de los «smartphones» pasa factura también a Samsung















