Las nuevas tecnologías aplicadas al deporte han ido evolucionando y abriéndose paso temporada tras temporada. Smartphones, Smart Glasses, GPS, Apple Watch y toda clase de gadgets, son tan solo un comienzo de la larga lista. Lejos han quedado ya las innovaciones de calzado deportivo y la propia vestimenta de los deportistas, o incluso el material deportivo en sí. Actualmente la vanguardia deportiva se desplaza a los dispositivos tecnológicos y se centra en obtener resultados de estado físico y salud, registrar estadísticas, así como en ayudar en la preparación física del deportista.
En un partido de fútbol amistoso del FC Barcelona, una de las apuestas en La Liga donde los mejores números de Luis Enrique colocan líder al conjunto azulgrana, los propios jugadores llevaban incorporados en la equipación unos GPS que permitieron hacer a los técnicos un estudio estratégico de juego. O en tenis, la Federación Internacional aprobó en 2013 el uso de ‘equipo inteligente’ en partidos oficiales, y durante los campeonatos de este 2014 se han puesto en marcha iniciativas como chips incrustados en los mangos de las raquetas, GPS y sistemas de cámaras como el Ojo de Halcón que elaboran bases de datos y que ayudan a comprender patrones de juego.
Las Smart Glasses, supusieron una revolución. Las Google Glass, por ejemplo, ha sido usadas por mucho deportistas de élite. El propio Roger Federer ya las ha probado, aunque no en competición, y Bethanie Mattek-Sands las usó em la edición de Wimbledon del año pasado. Por otro lado, en fútbol, el segundo entrenador del Atlético de Madrid, Mono Burgos, afirma de ellas que son muy útiles para un técnico ya que le permiten ver el partido y consultar a tiempo real las estadísticas del mismo (general, construcción de juego, defensa, finalizaciones) y los detalles técnicos, entre otros usos.
Las Recon Jet nacieron, sin embargo, como la alternativa deportiva de las gafas de Google, para corredores y ciclistas ya que normalmente son mucho más específicas. En ellas los atletas y corredores pueden ver toda la información necesaria sobre su recorrido, sobre las etapas o las carreras de manera cómoda, fácil y segura. Poseen un sensor que detecta nueve ejes de movimiento gracias al acelerómetro, giroscopio y magnetómetro. Además tienen un barómetro y altímetro, un sensor de temperatura ambiente y un sensor de táctil óptico para que funcione en cualquier condición, incluso con guantes. Incorporado lleva consigo también un GPS, WiFi, Bluetooth, y una cámara de 720p, un micrófono y un altavoz.
En ciclismo la sensación de este año ha sido el dispositivo que Chris Froome llevaba instalado en su manillar durante toda la Vuelta a España. El Potenciómetro o Powermeter fue inventado en 1986 y ha sido actualmente perfeccionado, yendo más allá que los pulsómetros. Se puede conectar a un ordenador central y emitir y recibir datos. El Sky, equipo para el que Froome actúa de líder y en el que se ha convertido una de las apuestas de ciclismo como relata este texto, siempre ha sido considerado uno de los pioneros en vanguardia tecnológica. El corredor, obtuvo información a lo largo de toda la Vuelta sobre la altitud, la velocidad, sus pulsaciones y los vatios de cada pedalada.
No se puede olvidar tampoco el último dispositivo de la compañía de Cupertino, el Apple Watch, ni tampoco la gran revolución del siglo, los smartphones, cada vez más volcados en el deporte y el ejercicio físico. Apple incluso ha desarrollado aplicaciones propias como el ‘Healthkit’ para sus iPhone, que a modo profesional registran índices del historial de salud y el estado físico.













