LG ha presentado esta tarde en un evento paralelo celebrado en Nueva York, Londres, Singapur, Seúl y Estambul su nueva apuesta para competir con el iPhone, el Galaxy S5 y otros terminales de la gama alta.
En este caso, el fabricante asiático ha centrado sus esfuerzos en uno de los aspectos en los que más acostumbran a fijarse los usuarios: la calidad de imagen, tanto en la fotografía como en la pantalla.
En este último punto, lo han hecho estableciendo una nueva cota de 538 pixeles por pulgada, una densidad inédita en el mundo de los ‘smartphones’ con imágenes más nítidas y claras frente a otros terminales del mercado con un estándar que multiplica por cuatro las prestaciones de la alta definición (HD).















