Instagram y adolescentes son dos conceptos que están íntimamente unidos. La red social fotográfica por excelencia es la favorita entre los más jóvenes, quienes se comunican a través de imágenes y «hashtags» con el resto de usuarios y, en ocasiones, utilizan ciertas palabras clave para dar a conocer conductas tan peligrosas como las autolesiones.

Las nuevas tecnologías facilitan la comunicación entre las personas pero no hay que olvidar que cada uno es responsable del uso que haga de ellas. Por esta razón, la doctora Megan Moreno, especialista en medicina adolescente y el Instituto de Investigaciones del Hospital de Niños de Seattle, han llevado a cabo un estudio en el que revela cómo el trastorno de autolesión no suicida (INSS, Non-Suicidal Self-Injury), incluido por la Asociación Americana de Psiquiatría dentro del Manual de Trastornos Mentales, tiene presencia en las redes sociales.
El informe, publicado en «Journal of Adolescent Health», revela cómo los adolescentes utilizan ciertos «hashtags» para informar sobre sus autolesiones, como cortes o quemaduras, y comunicarse entre ellos pero sin ser descubiertos por sus progenitores o profesionales.
La muestra está en que el equipo analizó cómo se utiliza el término #selfharmmm. «Selfharm» proviene del inglés y significa autolesiones. Los jóvenes, en Instagram, añaden dos emes al final de la palabra para no ser descubiertos y publicar, así, imágenes de autolesiones. De hecho, Instagram alerta al usuario cuando realiza esta búsqueda y avisa: «Para obtener información y apoyo sobre el suicidio o autolesiones, por favor, pulse sobre ‘Más información’».














