La adquisición de Skype por parte de Microsoft podría haber cambiado la política de la empresa de no dejar a la policía tener acceso a conversaciones en línea a través de este soporte.
La gran seguridad de las comunicaciones de Skype hizo que en 2007 la policía alemana, al no poder tener acceso a convesaciones del servicio VoIP, contrató a una compañía para que desarrollase troyanos que le permitiesen grabar mensajes de chat de los sospechosos.














