Toyota presentó a Kirobo Mini, un adorable robot diseñado para acompañar a los conductores en Japón, un país donde la caída de la tasa de natalidad está dejado a muchas familias sin hijos. Con 400 dólares será posible comprar este robot de 10cm de Toyota, que viene con una cuna que se convierte también en un asiento que encaja en el porta vasos del carro.
Kirobo Mini es capaz de identificar voces, interpretar y responder, además parpadea y habla con voz aguda. Se tambalea un poco como un bebé sentado que no ha desarrollado las habilidades para equilibrarse a sí mismo. Esta vulnerabilidad pretende crear una conexión emocional.
El lanzamiento tiene sentido en Japón, donde la natalidad está bajando cada vez más y la población está envejeciendo sin renovarse. Una cuarta parte de la población de Japón es mayor de 65 años. Las parejas han dejado de tener hijos, y un robot-mascota puede ayudar a despertar el sentido maternal. Estos robots de compañía están de moda en el país, donde ya han presentado propuestas que funcionan como soluciones terapéuticas para calmar, por ejemplo, a pacientes con demencia de edad avanzada.
















