Cuando los gobiernos buscan expandir el acceso a Internet en sus países, comúnmente enfocan sus esfuerzos en tres aspectos. Uno de ellos es desplegar la infraestructura necesaria para conectar a los ciudadanos, lo cual involucra a medios alámbricos -como la fibra óptica- e inalámbricos.
Otro rubro es la disponibilidad de dispositivos capaces de conectarse a Internet, como computadoras, teléfonos inteligentes o tabletas. Para cerrar el círculo, algunos Estados implementan campañas de alfabetización digital, con el fin de que los potenciales usuarios cuenten con las habilidades necesarias para aprovechar al máximo las aplicaciones digitales.
Es fundamental que cualquier esfuerzo enfocado en expandir el acceso a Internet preserve la naturaleza abierta y neutral de la red. En particular, es importante prestar atención al papel que juega el Estado en cualquier país, ya que puede obstaculizar el ejercicio del derecho a la libertad de opinión y expresión sin importar si actúa como operador o como regulador.
via Venezuela muestra los riesgos del Estado como ISP – FayerWayer.
















