Convertirse en un ciberdelincuente adolescente es algo, por desgracia, mucho más habitual y fácil de lo que suele pensar la mayoría de la sociedad. De hecho, para ser un cibercriminal no hace falta ser un programador especializado ni un cerebro privilegiado para el crimen organizado. Por ello, el papel de los padres es crucial en ayudar a los hijos a dar los primeros pasos en Internet.

“Uno se adentra en este mundo, casi sin darse cuenta, cuando se pone un día a intentar descubrir la contraseña de las redes sociales de un amigo y, poco a poco, se va introduciendo en el lado oscuro”, apunta Hervé Lambert, Global Consumer Operations Manager de Panda Security. El símil con la ‘Fuerza’ de Star Wars es muy ilustrativo, porque realmente hay un equilibrio entre el bien y el mal. La curiosidad humana es el motor del mundo y muchas veces esas ganas de entender el mundo llevan a las personas a pasar ciertas líneas rojas de lo que está bien y lo que está mal de forma inconsciente, sin saber que se está haciendo algo incorrecto.
Como dijimos, el papel de los padres es crucial en ayudar a los hijos a dar los primeros pasos en Internet. Pero, además de guiarlos, hay que seguirles. Es importante contar con herramientas que, por medio de la inteligencia artificial, vigilen lo que nuestros hijos están haciendo para anticipar tendencias y alertarnos de que, si siguen por un mismo camino, hay muchas posibilidades de que ‘se aparten de la luz’, como dirían en la Guerra de las Galaxias.
¿Dónde quedan los súper hackers de las películas?

El estereotipo hollywoodense del súper experto informático convertido en cibercriminal, tiene algo de cierto. Siguen existiendo los hackers con grandes conocimientos informáticos que son capaces de generar virus capaces de secuestrar una ciudad o un hospital.
La principal diferencia que existe en la actualidad es que hace 20 años, para hacer un ciberataque había que estudiar mucho y ser muy bueno en hacer el mal. Hoy en día un chamo puede encontrar paquetes de exploits descargables en un solo click, puede “estudiar” y servirse de “casos de éxito” de otros hackers en cientos de webs, o simplemente seguir algún video tutorial en YouTube, pese a los esfuerzos de Google en retirar este tipo de contenidos.
Sin embargo, no hay que esperar a que un adolescente empiece a navegar anónimamente con TOR por la Dark Web. Con la Clearnet, que no es otra cosa que cualquier web visible y rastreable por un buscador tradicional como Bing o Google, uno ya puede empezar a “estudiar” gratuitamente para convertirse en un hacker.
El aparente anonimato
El mayor problema que entraña Internet es que para los más jóvenes, parece un lugar donde es fácil esconderse. De nuevo, nada más lejano de la realidad. Todo lo que hacemos desde nuestros PC y móviles deja un rastro. «Quien comete un delito deja una huella digital que es fácil de rastrear por la policía. Por ello, debemos inculcar a nuestros hijos que, además de que evidentemente cometer un delito es algo malo, más pronto que tarde, alguien les va a pillar y van a sufrir unas consecuencias graves” aconseja el Consumer Operations Manager de Panda Security
La punta de un iceberg difícil de cuantificar
Los delitos digitales entre menores son algo mucho más habitual de lo que la sociedad cree. Por poner un ejemplo, según datos del INE, en España el año pasado sólo se produjeron 571 detenciones a menores de 18 años por casos de cibercrimen.
Esto, por desgracia, es solo la punta del iceberg. Hay muchísimos más casos de chicos que cometen cibercrímenes a diario. Por ello, es vital que los mayores eduquemos a los más jóvenes en que, al igual que robar en la vida real está mal, tampoco se debe hacer en Internet.
Al igual que enseñamos a nuestros hijos que al comprar en el top manta, favorecemos a mafias internacionales y destruimos el trabajo y la innovación de grandes empresas, descargar películas o videojuegos es, como mínimo, igual de grave.
«La diferencia está en que después de comprar una falsificación por la calle, a nadie le apetece dar un paso más hacia fabricar sus propias réplicas de marcas conocidas, mientras que, tras hackear una película, Internet empieza a ofrecernos nuevas posibilidades de cometer infracciones que, tarde o temprano acabarán convirtiéndose en delitos graves” sentencia Hervé Lambert.
Origen: ¿Y si tu hijo es un ciberdelincuente? – Panda Security Mediacenter














