Estudiantes de la Universidad Middle Tennessee han creado un sistema que, por unos 3 mil dólares, es capaz de transformar cualquier automóvil en un modelo mitad eléctrico y mitad de combustión. Esta tecnología, todavía en fase de prototipo, permite reducir el consumo de combustible a la mitad.
Para conseguirlo han fabricado un par de motores eléctricos que se pueden incorporar en las ruedas traseras del carro y que permiten impulsarlo hasta los 65 kilómetros por hora. Estos motores eléctricos trabajan junto al motor convencional del vehículo, y reducen su consumo de combustible.















