El sistema de cifrado de punto a punto del servicio de mensajería WhatsApp al parecer cuenta con una “puerta trasera” que permite a Facebook y a otros, interceptar y leer los mensajes enviados entre dos o más usuarios del servicio.
Este sistema puede ser empleado por los gobiernos para interceptar y vigilar a los usuarios, quienes confiadamente creen que sus conversaciones están transcurriendo de forma completamente privada y segura. WhatsApp, de hecho, ha promocionado muchas veces su supuesta ventaja en materia de seguridad y privacidad.
Las presiones gubernamentales sobre este tipo de plataformas de comunicación para tener acceso a las conversaciones privadas de sus usuarios ha sido implacable. Las razones para violar la privacidad siempre giran en torno a la seguridad de estado, soberanía, lucha antiterrorismo, antidrogas y otras. En muchos países, si este acceso es negado por alguna aplicación de mensajería, sencillamente el servicio es bloqueado en ese territorio.
















