La decisión de cancelar de manera provisoria el sistema de visados H1-B exprés ha generado un nuevo cortocircuito entre la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y las empresas de Silicon Valley. El sistema permitía a las compañías emplear trabajadores extranjeros graduados de universidades con especialización en campos como las tecnologías de la información, medicina, ingeniería y matemáticas.

El proceso premium, también denominado exprés, dejará de funcionar desde el 3 de abril y por un periodo de seis meses. En consecuencia, a partir de ese momento, los empleados extranjeros que quieran tramitar su visa deberán someterse al procedimiento habitual. El procedimiento habitual, lento y burocrático, puede extenderse hasta ocho meses.
En pocas palabras, esto significa un nuevo golpe para las empresas del sector tecnológico, debido a que la fuerza laboral de la mayoría de ellas está compuesta por trabajadores extranjeros.















