Casi desde el nacimiento de la sociedad de consumo, muchas voces han criticado que la vida útil de los productos fabricados industrialmente es acortada por sus propios fabricantes, provocando toda clase de averías en ellos para asegurarse una demanda constante. Este fenómeno, bautizado como obsolescencia programada, ha sido negado por la industria hasta la saciedad, pero lo cierto es que existen numerosos ejemplos que parecen dar la razón a quienes defienden su existencia.
A continuación encontrarás una lista publicada en el blog «Ojo científico», con siete productos de uso masivo sospechosos de formar parte de ese círculo vicioso de la obsolescencia programada.
via Siete productos que parecen diseñados para fallar – ABC.es.
















